El presidente estadounidense, George W. Bush, viajó este sábado a Japón para intentar calmar los temores sobre su política respecto a Corea del Norte y empujar a las naciones ricas a hacer más para ayudar a África en su combate contra el hambre y las enfermedades.
Esta será la cuarta visita a Japón de Bush desde que asumió, en enero de 2001, y probablemente será la última que haga antes de que expire su mandato, en enero de 2009.
El avión de Bush partió de Washington a las 12H30 (las 16H30 en la España peninsular) hacia el centro turístico del norte de Japón, Toyako, donde el mandatario aseguró que presionará para lograr esfuerzos en la lucha contra el cambio climático, promover el libre comercio y presionar a los líderes del G8 a ayudar a África a luchar contra el sida y otras enfermedades. "Necesitamos personas que no sólo hagan promesas, sino que también firmen cheques", dijo el presidente, que celebrará su cumpleaños número 62 el 6 de julio en Japón.
Bush también planea mantener reuniones bilaterales con el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, así como con los líderes de Brasil, China, Alemania, India, Indonesia, Rusia, Sudáfrica, Corea del Sur y siete países africanos "observadores".
Además de intentar revivir las negociaciones globales por el libre comercio, Bush confía en ganar más apoyo a una línea dura respecto del régimen de Robert Mugabe en Zimbabue y de la junta militar en Birmania, al tiempo que espera suavizar el enojo japonés por las políticas estadounidenses hacia Corea del Norte.
Bush puso en marcha la semana pasada un proceso para levantar las sanciones contra el régimen comunista de Pyongyang, después de que éste entregara un inventario de sus actividades nucleares. Algunos japoneses reaccionaron con enojo, acusándolo de olvidar la suerte de los japoneses secuestrados en los años setenta y ochenta por Corea del Norte para enseñar a los espías del régimen de Pyongyang el idioma y la cultura japoneses.
El presidente también planea presionar a los líderes del G8 para sobrellevar la crisis alimentaria mundial impulsando envíos de comida, fertilizantes y semillas a los países más afectados y reduciendo las barreras a los cultivos transgénicos. "Es una de las cosas a discutir sobre el problema; esta es una manera práctica de ayudar a los países a encarar la falta de comida", dijo Bush.
Bush ha indicado que las restricciones de los países ricos a productos desarrollados mediante la biotecnología llevan a los agricultores de los países pobres a rechazar esos cultivos, pese a que pueden producir mayores cosechas en climas más difíciles.
Bush también defenderá su posición de que ningún pacto sobre cambio climático puede funcionar si los países emergentes como China e India no aceptaban algún tipo de meta de largo plazo para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. "No podemos tener un acuerdo efectivo a menos que China e India lo integren. Es tan simple como eso. Voy a recordarle a nuestros socios eso", dijo el miércoles el mandatario.
Los jefes de Estado y de gobierno de los países industrializados del G8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia), se reunirán del 7 al 9 de julio en Toyako, en la isla de Hokkaido.

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